
La Cámara aprobó, recientemente, la ley en apoyo de sordos e hipoacúsicos. Ya funcionan 60 escuelas especiales que además cuentan con diez aulas satélites.
Al destacar la reciente ley aprobada de integración de personas sordas e hipoacúsicas, la directora del área de Educación Especial de la provincia, Liliana Santander explicó que el reconocimiento para garantizar la independencia de las personas con dificultades auditivas se torna indispensable.
En la provincia existen 60 escuelas especiales, las cuales cuentan con diez aulas satélites dependientes. Las mismas, se dividen en tres regiones de supervisión. Zona Norte, Centro y Capital.
Santander puso de relieve esta cuestión. “Me parece importante remarcar que existe en la provincia, en el ámbito de lo público, 60 escuelas especiales. La provincia es amplia y la reglamentación se ha efectuado”.
En este sentido, las escuelas de cualquier nivel tienen como prioridad al estudiante y su familia. “Los equipos de orientación y apoyo se encargan de intervenir y construir, en base al alumno, los Proyectos Pedagógicos Individuales (PPI) que son comunicados a la familia”, detalló la profesional.
Otros derechos
Asimismo, el acceso integral a la salud y el trabajo formal son políticas que se implementan de forma transversal y garantizan el pleno ejercicio de los derechos.
“La importancia de poder incorporar al sistema público y privado la enseñanza de Lengua de Señas Argentinas va a ser un posibilitador importante”, dijo.
“La ley viene a dar respuesta a todas las preguntas entorno a la inclusión educativa de personas con discapacidad”, señaló la directora.
La divulgación
Y agregó los desafíos que se vienen. “Nos queda la tarea de poner en conocimiento, a la mayor cantidad de personas posibles, acerca de esta ley, porque va a aportar una claridad interesante a todas las preguntas y demandas que se recepcionaban de algunos niveles del sistema educativo”.
La inclusión se encuentra pautada en la Resolución del Consejo Federal N°311 año 2016, la cual establece cuestiones puntuales sobre cómo se organiza la educación, en busca de propiciar condiciones para la inclusión escolar al interior del sistema educativo, el acompañamiento de las trayectorias escolares y la promoción, acreditación, y titulación de los y las estudiantes con discapacidad.
“Esta nueva ley permite que los misioneros puedan entender cómo se realiza el proceso de inclusión”, remató.







